INSTITUTO MALVINAS :: Para pensar la Patria
 

Antártida Argentina

"No se defiende lo que no se quiere y no se quiere
lo que no se conoce"

     
 

 

 

     
 
     
       
       
     

 

03/01/2009 Clarín - Nota - Sociedad - Pag. 56

Logra reemplazar al gasoil y al gas envasado, que son combustibles contaminantes y caros

Un módulo argentino para generar energía limpia en la Antártida

Con viento y agua obtendrá electricidad. Funcionará en la Base Esperanza.

Sibila Camps

scamps@clarin.com

Agua eres y en agua volverás. Es el principio que rige el primer Módulo Argentino de Energía Limpia (MAEL), que estará funcionando en la Base Esperanza desde mediados de enero y será el segundo en ese continente, después de la Estación Princesa Elizabeth, de Bélgica. Se trata de tomar viento y agua, y convertirlos en electricidad, para reemplazar el gasoil y el gas envasado, que son contaminantes y carísimos en la Antártida. Viento, hay demasiado.

Y agua, no faltará nunca.

Establecerse en la Antártida es estratégico, pero tiene un costo inmenso. Por ejemplo la Base Esperanza -donde viven 60 personas, incluidas familias con niños- consume unos 350.000 litros de gasoil por año. Transportarlo lo hace cinco veces más caro (ver "Trasladar..."); pero por ahora no hay otra opción, ya que se utiliza mayormente para contrarrestar temperaturas que oscilan entre 8° y -10° en verano, y que en invierno bajan a -35°. Por otra parte, en virtud del Tratado Antártico, los países se han comprometido a cuidar el medio ambiente del continente.

La investigación sobre energías alternativas para aplicar en la Antártida se hizo entonces prioritaria.

El Comando Antártico del Ejército, la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino impulsaron así, en 2007, el proyecto Viento-Hidrógeno, coordinado por Pablo Alejandro Cañete (32), teniente primero y matemático.

Se montó en esa base el Laboratorio de Energías Alternativas. Y para calefaccionarlo se instaló un aerogenerador de 5 Kw. desarrollado por el INVAP, con lo que se reduce hasta un 30% el combustible del laboratorio. Hay además una celda de combustible, que alimenta un televisor portátil. En estos días se está instalando el MAEL, todo un circuito que parte de la energía eólica para producir otro combustible limpio: hidrógeno.

El MAEL incluye un segundo aerogenerador, construido en la Planta Experimental de Hidrógeno de Pico Truncado, junto a la Asociación Argentina del Hidrógeno Brindará otros 5 Kw. que, a través de una electrónica de potencia mantendrá cargado un banco de baterías. El excedente alimentará un electrolizador -desarrollado en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)- que, a partir de agua, producirá hidrógeno y oxígeno, a ser almacenados en tanques. El electrolizador puede ser comandado a distancia vía Internet.

Con el hidrógeno funcionarán un horno, una hornalla, un sol- dador y un grupo electrógeno, construidos especialmente por el ITBA. En una próxima etapa se agregará una celda de combustible tipo PEM, que también produce hidrógeno, para alimentar una computadora. "El producto final es siempre agua", destaca el profesor Ricardo Lauretta, del ITBA.

Aunque no todo es tan sencillo como parece, y se siguen haciendo correcciones. El viento llega fácilmente a los 250 kilómetros por hora, y "cuando sopla a más de 90, se puede quemar el aerogenerador", explica Cañete. Y como por cada treinta días hay cinco sin viento, se plantea agregar además paneles solares, para aprovecharlos durante el verano.

Hay planes para obtener biogás, de energía a partir de las mareas, y de biodiesel reciclando aceites usados. "La meta es reducir el 50% del consumo de combustibles fósiles de la base en 15 años subraya el científico. Empezamos en 2006 y ya estamos en un 10%".

Trasladar combustible no es fácil

Si para vivir en la Antártida hay que llevarlo todo desde otro continente, lo más costoso y complicado resulta el traslado del combustible, imprescindible para calefaccionar, cocinar, iluminar y movilizar los vehículos.

La Base Esperanza consume cada año unos 350.000 litros de gasoil antártico (GOA), con componentes que lo mantienen fluido hasta 50° bajo cero. Antes de que se incendiara, los trasladaba el rompehielos "Irízar" hasta el punto de la costa más cercano a la base.

De allí, dos helicópteros Sea King lo cargaban en sus rolling tanks (tanques cilíndricos de goma) y lo trasladaban hasta las cisternas de la base. Con cuatro tripulaciones, y entre 30 y 40 vuelos por día -el día perpetuo del verano-, se tardaba seis días en abastecer a la base. Con los costos del buque y de los helicópteros, el litro de gasoil en Esperanza tiene un precio de 5 dólares, cuando en Buenos Aires se paga 2 pesos.

Este año, el transporte lo hizo el buque "Canal de Beagle", y el combustible se está llevando hasta la base mediante vehículos anfibios.

"Se reduce el costo, pero no el tiempo -señala el teniente primero Pablo Cañete-. Además está el gas: la base necesita 120 tubos de 80 kilos por año, con el peligro que implica llevarlos en barco".

Familias, radio y escuela

La Base Esperanza es la puerta de entrada a la península antártica, ya que está situada en el nordeste, frente a una bahía con fondeadero para buques. Hay además un glaciar adyacente, donde pueden "anevizar" aviones medianos. Desde allí emite LRA 36, la única radio en toda la Antártida. Y como es la única base argentina donde viven familias con chicos, desde 1978 funciona una escuela, con ciclo completo, que desde 1997 depende del Ministerio de Educación fueguino. En 2007 fue destruida por un incendio.


DESARROLLAN UN PROYECTO EN LA ANTÁRTIDA

Telam 12/01/09

La instalación de un segundo aerogenerador en Esperanza, una de las 6 bases argentinas permanentes en la Antártida, se inscribe en un proyecto para reducir el uso de combustibles fósiles en un 50% en 15 años.  “Estamos conectando todo y esperamos concluir esta próxima semana” el montaje del primer Módulo Argentino de Energía Limpia (MAEL I), dijo el Tte 1ro Pablo Cañete, coordinador del grupo de trabajo, consultado telefónicamente por Télam.

Además de la DNA, Cañete destacó el papel en el proyecto de la Dirección de Investigaciones, Desarrollo y Producción del Ejército (DIDEP), el Comando Antártico de Ejército (CAE) y el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para al Defensa (CITEFA).

Desarrollan un proyecto en la Antártida para reducir a la mitad el uso de combustibles fósiles

Esta semana concluirá la instalación de un segundo aerogenerador en Esperanza, una de las seis bases argentinas permanentes en la zona, que utiliza la fuerza del viento para calefacción e iluminación, pero también para obtener hidrógeno. De este modo, disminuirá el impacto ambiental en un continente crítico y reducirá además el costo de la energía.

La instalación de un segundo aerogenerador en Esperanza, una de las seis bases argentinas permanentes en la Antártida, se inscribe en un proyecto para reducir el uso de combustibles fósiles en un 50% en 15 años.

"Estamos conectando todo y esperamos concluir esta próxima semana" el montaje del Primer Módulo Argentino de Energía Limpia (MAEL I), dijo el teniente primero Pablo Cañete, coordinador del grupo de trabajo, consultado telefónicamente por Télam.

Si el primer aerogenerador creado para la base por la empresa estatal rionegrina INVAP calefacciona el laboratorio, el segundo, cuyos componentes descargó hace pocos días en Esperanza el buque Canal de Beagle, de la Armada, tiene aplicaciones más complejas.

El MAEL I utiliza la fuerza del viento para calefacción e iluminación pero también para obtener hidrógeno por electrólisis, explicó Cañete, un licenciado en Matemática Aplicada que se desempeña en el Comando Antártico de Ejército, en la División Investigación, Desarrollo y Medio Ambiente.

El hidrógeno así obtenido a partir del agua tiene muy variadas aplicaciones, entre las cuales alimentar un horno, un quemador, un generador de 8 HP y un equipo de soldadura autógena.

"Este trabajo ha sido realizado en el marco de un proyecto de investigación científico tecnológico que involucra a instituciones y empresas, con el fuerte apoyo de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y su director, Mariano Memolli", subrayó Cañete.

A partir de la puesta en marcha del MAEL I, prevista para marzo próximo, Esperanza utilizará un 7% por ciento de energías alternativas y se situará, en este campo, entre las tres bases más avanzadas de todas las de los diversos países en la Antártida.

La estación científica belga Princesa Elisabeth, fundada en 2007 y que inició los estudios científicos en esta campaña de verano 2008/2009, es la primera base antártica que trabaja con cero emisión de CO2 (dióxido de carbono).

En el caso de Esperanza, sus primeros pasos reflejan el fuerte impulso a la investigación y desarrollo de tecnologías de energías alternativas aplicables a la logística antártica dado por el Ejército junto a la DNA y el Instituto Antártico Argentino (IAA).

El proyecto sustentado en tecnologías alternativas, en especial las del "Sistema Viento-Hidrógeno", apunta a reducir el consumo de combustibles fósiles en un 50% en 15 años.

De este modo, disminuirá el impacto ambiental en un continente crítico y reducirá además el costo de la energía empleada en la Base Esperanza, situada al pie de un glaciar y sobre una bahía del mismo nombre en el norte de la Península Antártica.

Sólo esta base seleccionada para experimentar el uso de energías alternativas utiliza hasta ahora por año unos 350.000 litros de gasoil antártico, combustible que arriba a destino con costos quintuplicados por la gran complejidad del transporte.

El proyecto apunta a generar un mínimo de 150 Kw empleando fuentes limpias y renovables, así como a reducir en 50% las emisiones de dióxido de carbono y las horas de vuelo de helicópteros en el abastecimiento de combustibles, minimizando riesgos de derrames contaminantes.

Además de la DNA, Cañete destacó el papel en el proyecto de la Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción del Ejército (DIDEP), el Comando Antártico de Ejército (CAE) y el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEFA).

También de la Escuela Superior Técnica (EST), INVAP, la Planta Experimental de Hidrógeno de Pico Truncado (PEHPC) y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

"Los trabajos de laboratorio y seguimiento de proyectos serán llevados a cabo durante todo el año en la Base Esperanza por el técnico de la DNA Carlos Gutierrez y personal capacitado de la dotación 2009", concluyó el teniente primero Cañete.

 

 

 

Sitio armado por Maximus: firmesydignos_argentina@yahoo.com.ar  

 

Instituto Malvinas: :: tel 4123-4567 :: institutomalvinas@yahoo.com.ar